Campeones película Fesser

‘Campeones’: o cómo no herir sensibilidades

Muchas veces no somos conscientes de la capacidad y los recursos que tiene la gran pantalla para contar historias. Ese gran cúmulo de pequeñas cosas puede hacer que una película sea un fracaso o una delicada obra maestra del cine. Las historias no tienen que ser lo más extravagantes del mundo. No tienen que tener el guion más enrevesado. Ni tienen que tener las tramas más intrincadas que conozcamos. Solo hay que tener algo que contar, por muy pequeño que sea. A partir de ahí entran en juego múltiples factores que hay que considerar para que se transmita todo en su justa medida. Cómo contarlo es importante. Casi tanto como la historia en sí, como hace ‘Campeones‘, la nueva película Javier Fesser y una de las sensaciones del año del cine español.

Socialmente hay temas susceptibles de herir sensibilidades entre los espectadores. No llueve nunca a gusto de todos. Pero el tratamiento debe ser siempre respetuoso. Impoluto. No confundamos el tema con el tratamiento, con cómo lo expresamos. No podemos justificar nunca el tranmitir una idea buena de algún acto delictivo. Ni debemos justificar a un personaje violento, ni nos podemos reír de historias dramáticas o personajes con problemas físicos, psíquicos o mentales. Es básico. Pero hay muchos grupos sociales ya bastante discriminados y maltratados en el día a día como para que el cine reproduzca esa situación. Una cosa es denunciarla y otra compartirla. Los clichés están a la orden del día en la gran pantalla.

Las personas con discapacidad es de esos grupos sociales que fueron maltratados durante años en el cine. Humor hiriente, personajes burdos, tramas que nunca juegan un papel principal. Todas esas ideas se transmitieron durante décadas. Pero el cine también tiene historias y personajes que devuelven la fe en el séptimo arte.

Abriendo mentalidades

El cine está para abrir caminos. Para abrir mentalidades y debates. ¿Quién no recuerda a Cheryl, el personaje de Helen Hunt en ‘Las sesiones‘ (EE.UU., 2012)? Su trabajo de profesional del sexo para personas con discapacidad descubrió muchas cosas a los espectadores. Es un personaje destacado para la normalización de un trabajo incomprendido. Y su relación con el protagonista nos recuerda las necesidades de ese sector de la población que no se puede valer por si mismos. Las necesidades más allá de las de sobrevivir. En ‘Las sesiones’ vemos como la fe y la sexualidad bajan al mundo terrenal para interpretarse con dulzura y tolerancia. Una forma delicada de sacarnos las vendas de la hipocresía y ver que todos compartimos deseos, necesidades, ansias y voluntades.

Ramón Sampedro, interpretado por Javier Bardem en ‘Mar adentro’ (España, 2004), abrió el melón de los derechos humanos. Otro tortuoso camino y de difícil discernimiento para el gran público. Quién no recuerda su historia y su petición de muerte digna en los tribunales gallegos. Pero lo que aportó la película fue la sensibilidad con la que Javier Bardem interpretó ese personaje. La delicadeza de Alejandro Amenábar para exponer todas las vertientes del tema. No solo la jurídica, si no también la humana y la social hacen que sintamos amor por ‘Mar adentro’. Desde la distancia el tema puede parecer simple. Si analizamos cada caso, los factores que intervienen y las causas que lo forman lo hacen más complejo. Y ahí debe estar el cine, para ayudar a ver perspectivas que muchas veces se nos escapan.

El humor, una pieza fundamental

Intocable‘ (Francia, 2011) hizo lo que todos querían y nadie se atrevía. El tratemiento del tema de las personas con discapacidad desde la perspectiva de la comedia. Además no se le puede negar la capacidad de añadir otros temas subyacentes importantes: la inmigración, clases sociales, la discriminación, … Lo mismo pasa con ‘Campeones’ (España, 2018). Javier Fesser, a pesar de pasar por encima el tema, es capaz de dejar claro su denuncia. No hay que sacar un manifiesto para entender lo que con una sola secuencia de la película queda claro: los problemas a los que se enfrentan todas estas personas. (Hablamos de la secuencia de la conversación de Juan Margallo y Javier Gutiérrez en la puerta del polideportivo). Es capaz de reirse de los demonios de sus protagonistas porque lo hacen ellos mismos.

Nunca hay que justificar, si no que hay que explicar para comprender. Relativizando, el director abre una vía entre el espectador y los personajes. El humor también es parte fundamental de la explicación del tema. Hasta que se superan los miedos y las autocensuras no se puede hablar ni reír sinceramente de uno mismo. Y todo esto siempre con delicadeza y respeto. Porque al final la empatía por unos personajes o un protagonista viene de la sinceridad de su tratamiento y de sus acciones. Y aquí, en ‘Campeones‘, no solo es sincero Javier Gutiérrez, si no la película en si misma.

Superación y sin miedos

Como sucede en ‘Campeones’, la superación es un tema recurrente para poder sentir lo que sienten los protagonistas. Películas como ‘De óxido y hueso’ (Francia, 2012) transmiten todo ese camino de obstáculos que tienen que superar las personas con discapacidad. Pero no los ajenos, si no los propios. Todo ese trabajo de progreso o avance del antes y del después. O ese lastre que tiene que dejar atrás la protagonista, sobre todo mental, para poder rehacer su vida.

Porque al final a lo que ayuda el cine no es a ver desde la barrera los problemas de los demás durante dos horas. Lo que de verdad interesa es compartir los miedos, dificultades o contratiempos. No tenemos que tenerlo al lado. No tenemos que pasar nosotros mismos el sufrimiento como en ‘De óxido y hueso’, ni en nuestro entorno como en ‘¿A quién ama Gilbert Grapes?’ (EE.UU., 1993). No siempre todo serán grandes historias como en ‘Una mente maravillosa’ (EE.UU., 2001) o ‘Forrest Gump’ (EE.UU. 1994). El cine tiene que dar ese paso. Tiene que hacer vivir, hacer sentir y entender lo que vemos. Solo desde el discernimiento podremos respetar y valorar los problemas y vicisitudes a las que se enfrentan y decidir cuál es el punto de implicación en nuestra vida. Para así convertirnos en unos ‘campeones’ de la tolerancia y el respeto.

No Comments

Post A Comment

Si continúas navegando por este sitio aceptas nuestras cookies. Más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar