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Cine alrededor del mundo: los Óscar como escaparate

Las cintas candidatas en los Óscar a ‘Mejor película de habla no inglesa’ constituyen una buena forma de ver cine de calidad de todo el mundo.

Confieso que tengo un truco. Si. Un truco para tener una visión de todo el mejor cine que se hace alrededor del mundo. El truco es fácil. Consiste en estar atento a la categoría de los Óscar en la modalidad de ‘Mejor película de habla no inglesa’. Pero no solo las cinco nominadas finales. Si no que hay que estar atentos cada año cuando las academias de cine de todo el mundo mandan sus candidatas. La fecha límite siempre es en octubre. Ahí es donde vemos una representación de buen cine. De lenguas y países muy diversos de los cinco continentes. Lo más variado y granado del cine.

Son siempre alrededor de 90 películas de lo más interesante. Vale que no todas son accesibles. Pero lo son más de lo que uno puede pensar. Llegan a nuestras pantallas y servicios de VOD un buen número de ellas (más tarde que temprano, pero eso es otro cantar).

Este año fueron enviadas 87 películas a la Academia estadounidense para optar a los Óscar 2019. De ellas solo han quedado cinco nominadas. Pero para un servidor hay un número mayor que esas cinco de las que no debemos perder la pista. He seleccionado 16. Las que para mi entender destacan sobre el resto. Parto de la base de que son distintas y variadas. De compleja comparación. Pero he encontrado en ellas algo que las hace diferentes. Algo que las hace destacar:

‘Obra sin autor’ (Alemania, 2018)

Una de las cinco nominadas este año es la obra del director Florian Henckel von Donnersmarck. Es su segunda vez nominado tras la maravillosa ‘La vida de los otros’ (Alemania, 2006). Hay que decir que es la sorpresa de las nominaciones. No se la esperaba, pero ha pasado el corte. Esta vez el director alemán nos deleita con una obra compendio de una época. Narra a través de la vida de sus personajes una sociedad y una cultura que marcó a toda una generación. Un guion trazado en perspectiva. Con gran esfuerzo de equilibrio. Se narran varias décadas sin caer en el cansancio visual. La delicada utilización del salto temporal la llena de fluidez. Los marcados detalles de sus tramas endulzan a un espectador que se mantendrá las más de tres horas de metraje sin cansarse.

‘El caso Kurt Waldheim’ (Austria, 2018)

Este documental es capaz de narrar de forma brillante y luminosa la historia de un pasado desde el pasado. Cómo muchas veces la realidad supera a la ficción. Sin tapujos expone datos claros y concisos de una realidad y cómo la sociedad los digiere (o no quiere digerir). Expone sin ornamentación el distanciamiento entre la relidad conocida y la interiorizada. Y ese paso de desafección de la sociedad de la política. El maniqueísmo de las clases gobernantes y el principio de la manipulación de la realidad. Un gran trabajo de argumentación e interpretación.

‘Girl’ (Bélgica, 2018)

Aquí no hay medias tintas. En su ópera prima Lukas Dhont nos acerca a la devastación personal. Al no poder vivir en uno mismo. El director belga nos presenta de forma cruda, descarnada y sin sombras los sentimientos del cómo es vivir en un cuerpo equivocado. Y todo ello en la peor etapa vital: la pubertad. La delicadeza y objetividad con la que narra la historia llenan de desasosiego al espectador. No se puede tener más respeto por la historia. Destacable es la interpretación de Victor Polster, su protagonista: Intimista, desgarrador, bello en su dolor.

‘Burning’ (Corea del Sur, 2018)

Lee Chang-dong nos acerca una película muy occidental en la trama. Basado en un libro de Murakami, el director plasmó una cinta bellísima en su delicada fotografía. Tensa en su atmósfera. Desasosegante en su trama. Que el espectador no espere grandes vicisitudes o acción por doquier. No. Esta es una cinta que empieza a moldear a un personaje desde el comienzo. Y cuando lo entendemos, llegamos a empatizar y a dudar. El truco radica en la duda. No hay verdades en esta cinta. Solo indicios. Y el resultado para el espectador puede sorprender. Una bella historia de amor, sospechas y rencor.

‘The guilty’ (Dinamarca, 2018)

Soberbio ejercicio de estilo por parte de su director. Nos puede recordar en su forma a la española ‘Buried’ (España, 2010). En su hora y media de metraje el trabajo de guion e interpretación hace que nos mantengamos pegados a la silla. Una trama simple pero intensa hacen que con solo la palabra podamos visualizar lo que no vemos. Un titánico trabajo de interpretación de su protagonista que logra llevar el peso de la cinta. Vemos su rabia y su frustración. Olemos su miedo. Mantenemos la mirada pegada en él. Un recital de géneros cinematográficos que perturba al espectador.

‘El repostero de Berlín’ (Israel, 2018)

El secreto de esta película es la amalgama de sus géneros. Cómo un drama de pérdida se convierte en una mezcla de necesidades y hallazgos. A través del descubrimiento de los secretos se recoge la belleza de la revelación. Lo que no pasaría más allá de un intimista reproche de realidades se muestra aperturista y exótica. Una oda al amor, sin importar el género, la causa o la motivación.

‘Sunset’ (Hungría, 2018)

László Nemes nos maravilló con ‘El hijo de Saúl’ (Hungría, 2015). Su manejo de la cámara y de los planos nos desasosegó. Ahora el director vuelve a atraparnos en su visión ahogada de la realidad. No funciona con tanta vehemencia esta unión con el tema presentado. Pero deja una marca y poso intenso. No eres capaz de escaparte de la historia. La búsqueda y tesón de su protagonista por hallar su memoria y resarcirla es aguda y penetrante. Su pasión y tesón no dejará indiferente al espectador.

‘Dogman’ (Italia, 2018)

Una fábula de supervivencia y falta de perspectiva. Cómo el ser humano muchas veces no vive su vida. Si no que sobrevive a su propia existencia. Con una ambientación y localizaciones jugando en su contra, el protagonista cambia conciencia por supervivencia. El ser humano busca vivir y para llegar a eso perdemos la perspectiva de lo que debería ser. No siempre todo nos sale bien. Maurizio Braucci encandilará al espectador con su interpretación. Crea un personaje hastiado por su impotencia pero sobrepasado en su acción.

‘Un asunto de familia’ (Japón, 2018)

Una de las películas más completas del año. Junto a ‘Cafarnaúm’ (Líbano, 2018) tiene todos los ingredientes posibles. Es un tema delicado. Donde el director expone con la ambigüedad suficiente la trama para poder enseñar todos sus matices. Una amplia gama, y colorida, de inflexiones. Una oda a la familia. A los sentimientos de la unión familiar. Disecciona en la trama, además, la gradación de lo que está bien o mal. Nos muestra que no todo es blanco o negro y que no todo es un final feliz. Pero siempre hay un punto final. El director nos enseña que para querer no hace falta tener. Y que para sobrevivir no siempre se hace lo que uno quiere, si no lo que debe. El límite es lo que define a cada uno.

‘Cafarnaúm’ (Líbano, 2018)

Una pequeña joya por descubrir. Es de esas pelis que te mantienen en tensión y hacen que tengas rabia. Esa que te deja intranquilo. Te perturba. Muestra una realidad muy agreste. Cruda. Sin cortapisas. De la que duele el alma. Una persona con corazón siente la película. Y además una historia con gancho, con empatía. Un personaje principal sublime… ¡qué digo sublime… exageradamente soberbio! Su directora, Nadine Labaki, es capaz de contarnos una historia llena de aristas. Manipulando los resortes idóneos para hacer pensar al espectador y en consecuencia hacerle ver la realidad. Imprescindible.

‘Roma’ (México, 2018)

Confieso que cuesta llegar al fondo de la llamada ‘película del año’. Confieso que no es para digerir en hora y media. Pero su belleza y empaque es intenso. Su atractivo va más allá de esos interminables planos secuencia. Su ‘quid’ radica en la enseñanza de la supervivencia de la mujer. De la eterna y consentida humillación que han sufrido y sufren. De lo que lucharon, luchan y lucharán para no ser más denigradas y deshonradas. Esa es la fuerza que cuenta Alfonso Cuarón en la película.

‘Las herederas’ (Paraguay, 2018)

La delicadez y el fluir del guion y su trama es su mayor baza. Vale que las interpretaciones tiene calidad. Pero la elegancia y pulcritud de su trama principal absorbe al espectador. Es tan sigilosa que acomoda al público para llevarlo por su sinuosa intención de fondo. Entramos en un viaje compartido con su protagonista en el que, como ella, no nos percatamos de a donde hemos llegado. Así, cuando vemos ante nosotros el resultado, el golpe es más fuerte. Y todo ello hablando de amor…

‘Cold war’ (Polonia, 2018)

Pawel Pawlikowski es capaz de narrar con belleza los desencuentros de un amor eterno. De un amor que resiste los envites de la autodestrucción. Eses amores que nos hacen más daño que beneficio, pero que no podemos dejar escapar. Los límites, destrozados por doquier, son pura supervivencia. Los límites del amor los dibuja en cada personaje el director.

‘La noche de 12 años’ (Uruguay, 2018)

Álvaro Brechner es capaz de describir el dolor del silencio. El dolor de la soledad más profunda. Notamos, vemos y olemos ese sufrimiento en la evolución de unos personajes intensos. Tres formas de enfrentarse a una aberración para poder sobrevivir a lo inimaginable. Unas interpretaciones con carácter de sus tres protagonistas: Antonio de la Torre, Chino Darín y Alfonso Tort.

‘Border’ (Suecia, 2018)

Los límites de la realidad son a veces difusos. La apertura de miras puede calificar y cualificar a un espectador. Esta fábula de conocimiento de nuestro interior es aplicable a todo el mundo. La aceptación de uno mismo a partir de la sociedad en la que vive. Esa convivencia es expresada de forma magistral. Una ambientación espectacular para unos personajes entrañables. La lucha por poder ser uno mismo y vivir la vida que deseamos siempre choca con la que habíamos soñado. Aquí esa lucha es muchas veces transgresora y controvertida.

‘Campeones’ (España, 2018)

La cinta enviada a los Óscar por España tiene muchos puntos fuertes. El principal es la capacidad de hacer reír con respecto. De mostrarnos la crudeza de un colectivo, su dolor y realidad diaria sin medias verdades. La trama enseña e interpreta sin necesidad de adoctrinar. Las interpretaciones llenan corazones sin necesidad de mancillar la trama. Un ejercicio de delicadeza y pureza del cine.

Ésta es solo una selección. De las 87 candidatas oficiales de este año seguro que habrá otras que gustarán. ‘Pájaros de verano’ (Colombia, 2018), ‘El viaje de Nisha’ (Noruega, 2018), ‘El ángel’ (Argentina, 2018) o ‘I am not a witch’ (Reino Unido, 2018) son algunas de las que no hablamos y también merecerían entrar en esta lista. Pero, para empezar, en esta recopilación hay una buena cantidad de cine variado y de calidad. No se las pierdan.

2 Comentarios
  • José Villanueva
    Publicado a las 22:34h, 24 mayo Responder

    O problema é dar con todas elas… 😉

  • Inés Vázquez
    Publicado a las 18:53h, 25 febrero Responder

    Buen truco!

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