mejor cine europeo

Europa y su diversidad: recorremos el viejo continente a través de sus películas

El 9 de mayo se celebra el Día de Europa. Un día de reconocimiento de los países que conforman la Unión Europea. Y qué mejor forma de promover la diversidad y cooperación europea que a través de su cine. Así que vamos a celebrarlo intentando recomendar películas de todos y cada uno de los países que la conforman. Intentemos conocer cada cultura y cada sociedad con obras de esos países. No será una selección representativa de cada idiosincrasia. Pero serán unas recomendaciones de buen cine europeo con sensibilidades propias. Películas que te descubrirán otras formas de hacer arte y de entenderlo.

ALEMANIA

El cine alemán es variado y complejo. Podríamos recomendar una historia cómica con un fondo triste, aunque esperanzador, como es ‘Toni Erdmann’ (Maren Ade, 2016). O podríamos sugerir un drama de venganza de una madre desgarrada por el terrorismo como ‘En la sombra’ (Fatih Akin, 2017). Pero mi recomendación va por otros derroteros. Es la cinta protagonizada por la actriz española Laia Costa: ‘Victoria’ (Sebastian Schipper, 2015). Los motivos para su elección surgen de su frescura, por el tema de fondo y por la magnífica ejecución técnica. Cómo vive una chica española emigrada en el país motor económico de Europa y con un futuro nada halagüeño, a pesar de sus intentos de supervivencia. La emigración como telón de fondo y la diversión de una noche de juerga.

AUSTRIA

Si hablamos de cine austríaco Haneke es el primer y gran referente que se nos viene a la cabeza. No dudaría en recomendar ‘Amour’ (Michael Haneke, 2012). En ella el director austriaco nos relata la tristeza de unas vidas que se apagan y la soledad de la vejez. Nos narra cómo el amor es capaz de mantenerlos vivos y ser el motor de toda una vida. Triste y desoladora. Aunque necesaria.

Pero si lo vuestro es arriesgar, decantaos por una de las directoras más en boga de la actualidad, Jessica Hausner, y su aterradora ‘Little Joe’ (2019). En ella veréis un análisis elocuente de la maternidad, la educación, el trabajo y el amor en en futuro distópico pero no muy lejano. Con una estética tan impactante como intensa.

BÉLGICA

Cualquier película de los hermanos Jean-Pierre y Luc Dardenne es buena para representar a este país. Un cine social, un cine comprometido con temas de actualidad que hace pensar. ‘El joven Ahmed’ (2019) tratando la radicalización de la juventud belga. ‘Dos días, una noche’ (2014) con el trasfondo del paro y la insolidaridad social. ‘El niño’ (2005) o ‘La chica desconocida’ (2016) con la educación y la solidaridad. Son todas películas buenas e intensas. Muy recomendables. Pero la película que he elegido de este país es ‘Girl’ (Lukas Dhont, 2018), la candidata a los premios Óscar 2019. Un drama sobre la identidad sexual de una joven que lucha, con el apoyo familiar, para ser quién siente que es. Todo un recital de buen gusto tanto en la interpretación como en el guion. Lleno de matices y claroscuros que hace pensar y vivir todo un torbellino de sensaciones.

BULGARIA

No es muy habitual que el cine búlgaro llegue a nuestras pantallas. Pero ahora ya no tenemos excusas con las plataformas de streaming. Hay dos películas que quiero recomendar encarecidamente. Las dos de los mismos directores. Una la he visto el año pasado en Cineuropa: ‘The father’ (Kristina Grozeva y Petar Valchanov, 2019). Una comedia costumbrista que nos habla de la incomunicación de un hijo con su padre. La educación lo lleva a ser respetuoso con él, pero llegando a un punto en el que se desconocen mutuamente. Por no querer molestarse mutuamente se pierden los mejores y peores momentos de sus vidas. Un alegato a la sinceridad y al amor familiar en tono de comedia.

La otra está disponible en Filmin: ‘Un minuto de gloria’ (Kristina Grozeva y Petar Valchanov, 2016). Aterradora narración que nos muestra la pérdida de empatía de la sociedad actual. Un agreste relato que nos enseña que la alienación al trabajo y una sociedad cada vez más egoísta nos lleva al individualismo más atroz. Aterradoras consecuencias para una historia cercana e imparable.

CHEQUIA

La obra que recomiendo de la República Checa es su candidata a los Premios Óscar 2020. ‘The Painted Bird’ (Václav Marhoul, 2019). Narra cómo un niño judío busca refugio, durante la Segunda Guerra Mundial, en algún lugar de Europa del este. En forma de fábula, con toques siniestros, impacta por os difusos límites y fronteras que rebasa. Una intensa película que no es apta para todas las sensibilidades pero que da otro punto de vista de un momento histórico despreciable.

CHIPRE

No hay mucha posibilidad de ver cine chipriota en nuestro país. Pero siempre podemos encontrar el modo. La película con la que me gustaría representar el cine de Chipre es ‘Pause’ (Tonia Mishiali, 2018). Me enganchó de ella la naturalidad de la descripción de un hastiado matrimonio y cómo su protagonista encuentra refugio en un mundo de fantasía y de violencia vengativa. Con el humor negro por bandera y con situaciones hasta absurdas se entiende mejor la idiosincrasia de sus protagonistas. Una obra sobre los conflictos emocionales y personales llevados al extremo.

CROACIA

‘Comic sans’ (Nevio Marasovic, 2018) es una película croata que engancha. Sobre todo por la naturalidad con la que narra las relaciones amorosas y su impacto en nuestro día a día. Una forma interesante de verse inmerso en la sociedad local guiados por un diseñador al que le cuesta discernir entre su vida personal y profesional. Pero que la vida le enseñará que las tornas pueden cambiar en cualquier momento. Divertida y fresca.

DINAMARCA

El cine danés es rico en matices y con variedad. Impactante es la película ‘Reina de corazones’ (May el-Toukhy, 2019). En ella se nos relata la falsa moral que rige la sociedad actual al enseñarnos hasta qué punto es capaz de llegar una madre por mantener el ‘status quo’ que tiene y que le costó alcanzar. Nada se le pondrá por delante a esta fría y calculadora mujer. ‘The guilty’ (Gustav Möller, 2018) es una pieza sencilla pero intensa por su calidad evocadora. Sin apenas escenarios nos transmite el desasosiego de un trabajador por no poder ayudar o no saber resolver los problemas que le acucian.

Y para los más atrevidos: ‘The Neon Demon’ (Nicolas Winding Refn, 2016). Una cinta colorista, distópica y arrolladora que nos muestra el mundo de la moda con tonos de videoclip y ritmo autodestructivo. Las envidias y el surrealismo se mezclan para acabar arrollado por el ímpetu visual de sus secuencias.

ESLOVAQUIA

La película que recomiendo de Eslovaquia es ‘La profesora’ (Jan Hrebejk, 2016). Llama poderosamente la atención por su acidez que roza lo absurdo, con sus toques de crítica sociopolítica dantesca y con intencionadas y ávidas reflexiones sobre las decisiones y sus consecuencias. Esta película no tiene un atisbo de ingenuidad. Es un análisis de una sociedad enferma que mantiene unas élites políticas y culturales que se aprovechan de su status. La película brilla por unas interpretaciones y personajes majestuosos.

ESLOVENIA

Para representar el mejor cine esloveno he elegido una cinta reciente: ‘Consequences’ (Darko Stante, 2018). La historia parece manida pero lo que la hace interesante es la valentía para tratar el tema y sus matices. Es un enfoque o análisis fresco y arriesgado de la masculinidad de unos jóvenes con problemas de adaptación. Ya no solo es tratar de entender a los personajes en su caída a los infiernos, si no ser capaces de analizar y entender todos los factores que intervienen en ello. Una cinta intensa e impactante.

ESPAÑA

Para recomendar películas españolas os invito a que leáis las entradas de esta página sobre el mejor cine patrio de 2019 y 2018. En ellas hay variedad y cantidad. No os aburriréis.

ESTONIA

La película que recomiendo para adentrarnos en el cine estonio es una declaración contra la guerra a pequeña escala: ‘Mandarinas’ (Zaza Urushadze, 2013). Aunque partimos de la guerra civil dentro de los países de la ex Unión Soviética, en esta película logra focalizar y ejemplificar con destreza el tema para hacerlo más entendible y empático. Conmovedora e impactante.

FINLANDIA

El cine finlandés está marcado por las coproducciones. Aún así salen adelante películas interesantes de producción propia. Por ejemplo ‘La clase de esgrima’ (Klaus Härö, 2015). Con un tratamiento visual exquisito y amparado en bellos paisajes y panorámicas, la recreación del dolor y el drama sufrido por el protagonista germina en un sinvivir histórico pero con poso romántico. Una narración simple y bella. No es una épica historia pero si un recordatorio sencillo y con clase.

Otra cinta interesante es ‘El día más feliz en la vida de Olli Mäki’ (Juho Kuosmanen, 2016). Es una cinta más pausada. Más difíci de ver. Con un embalaje bello, directo, cercano y empático, Kuosmanen nos acerca a los problemas interiores del que estaba a ser llamado estrella mundial de la lucha. Las circunstancias de una vida del que fue llamado a ser más humano que el último mortal. La cámara al hombro, el plano en movimiento hace que le sigamos, que andemos con él, que caminemos el camino que lo lleva a ese día «más feliz».

FRANCIA

François Ozon, Claire Denis, Robin Campillo, Roman Polaski, Jaques Audiard o Olivier Assayas son las direcciones que me viene a la mente. Gaspar de Noe, Céline Sciamma o Louis Garrel. Son innumerables las personas que dirigen en Francia y que hacen películas realmente bellas e impactantes. Pero para entender la calidad del cine francés yo recomiendo dos películas imprescindibles y actuales. Una de animación: ‘¿Dónde está mi cuerpo?’ (Jérémy Clapin, 2019). Una historia bella, impactante, muy bien trazada y con mucho poso. Es la búsqueda de uno mismo para entender lo que somos de una forma intensa y lograda. La tensión narrativa, las metáforas creadas y los matices en los personajes la hacen necesaria y extraordinaria.

La otra es ‘Retrato de una mujer en llamas’ (Céline Sciamma, 2019). Una historia que compagina belleza visual con belleza narrativa. Una película que transmite más por sus gestos, miradas y sonrisas que por sus palabras. Cada secuencia llena de gozo el corazón. Hasta en lo trágico de ese amor se nos llena de esa insuperable mezcla de erotismo y pasión incesante. Destacable también son las actuaciones de su pareja protagonista. Transmiten y crean un halo de complicidad que supera cualquier pantalla y llega a nosotros con pureza y desasosiego.

GRECIA

El cine griego es uno de los que más me han llamado la atención. No solo por su calidad, si no también por su variedad y gusto. Es diferente. Arriesga. Hace que no se cumplan los esquemas homgeneizadores a los que estamos acostumbrados. Aire fresco en todos los sentidos. Un director que conocerán todos es Yorgos Lanthimos (Lo conoceréis por la película ‘La favorita’). De fama mundial es el creador de ‘Langosta’ (2015). Una arriesgada e interesante interpretación de la sociedad futura. Capas y capas intepretativas que harán gozar a todo cinéfilo. También del mismo director es la mítica ‘Canino’ (2009). En ella se mezcla de forma fresca e impactante temas como la educación y los valores inculcados o impuestos en la sociedad. Bien sea de forma directa o no.

Si queréis arriesgar, no os podéis perder ‘Pity’ (Babis Makridis, 2018). Una cinta impactante sobre la función social del luto. Una tergiversación de lo que es el duelo en la sociedad actual. Pone de manifiesto la doble moral con la que nos regimos en muchos aspectos hoy en día. El tono y su ironía la hacen especial.

HUNGRÍA

Laszlo Nemes es un virtuoso del cine húngaro. La archiconocida ‘El hijo de Saúl’ (2015) o ‘Atardecer’ (2018) son de visionado necesario. Premiadas a más no poder, no hay excusa para no verlas (la primera de ellas es mejor, a mi parecer). Pero aquí recomendaré dos películas diferentes. La primera es ‘En cuerpo y alma’ (Ildikó Enyedi, 2017). En ella se nos cuenta con esperanza el encaje de ‘lo diferente’ en una sociedad homogeinizada en gustos y caracteres. Donde pone en valor la necesidad de integrar desde lo distinto.

La otra es ‘Jupiter’s Moon’ (Kornél Mundruczó, 2017). Obra premiada en el Festival de Sitges y que mezcla en un primer nivel interpretativo, de forma interesante, lo paranormal con la situación migratoria mundial. Análisis en profundidad a parte, tiene toques y escenas muy logradas.

IRLANDA

El cine irlandés, debido a sus beneficios fiscales es uno de los más interesantes a nivel europeo. Se ha forjado, con el tiempo, una industria nada despreciable. Siempre que hablo de cine irlandés me acuerdo de ‘Sing street’ (John Carney, 2016). Cada acorde de esta melodía fílmica nos suena a canción de nuestras vidas. Una musicalidad llevada hasta la nostalgia que nos embriaga con su ironía, pulo y extravagancia. Pequeñas perlas musicales engarzadas en una partitura de sueños rotos, vidas necesitadas y esperanzas buscadas. Una comedia musical sobre la amistad y la adolescencia en los años 80 impagable.

ITALIA

La película italiana más interesante de los últimos años, y archiconocida, puede ser ‘Call me by your name’ (Luca Guadagnino, 2017). una oda a la pureza y al descubrimiento del amor. Un compendio de buen gusto al tratar de explicar todo lo que compone la apertura emocional y sus recovecos. Pero, a parte de otros muchas cintas interesantes y maravillosas como ‘Nevia’ (Nunzia De Stefano, 2019), ‘Sole’ (Carlo Sironi, 2019), ‘El traidor’ (Marco Bellocchio, 2019) o ‘Locas de alegría’ (Paolo Virzì, 2016) la que me gustaría recomendar es ‘Dogman’ (Matteo Garrone, 2018). En ella encontraremos ese doble análisis social y emocional tanto de Italia como de los italianos. Recrea de forma sublime esa forma de convivir y sobrevivir que tienen los italianos y además destaca por el buen gusto interpretativo y un guion espléndido.

LETONIA

No podíamos dejar pasar el género documental de largo. Y uno de los más interesantes que he visto pertenece a Letonia: ‘Mi padre, el espía’ (Gints Grube y Jaak Kilmi, 2018). No es un documental más. Ya que aquí una prestigiosa periodista letona viaja a su pasado para desentrañar la historia de su padre, agente doble durante la Guerra Fría. Como objetivo está encontrarse a si misma y entender todo lo que la rodeaba en su pasado. Un viaje físico y mental para enfrentarse a los secretos de su familia, sus mentiras y sus traiciones. Muy interesante y pedagógico. Una catarsis personal y social.

LITUANIA

Si hablo de cine lituano siempre me viene a la mente la impactante ‘Frost’ (Sharunas Bartas, 2017). La sutiliza es el punto de partida de la película. Pesa más lo que no se ve y se intuye, que la propia trama. En esta historia tocamos la cruenta realidad del país desde el punto de vista de un nonato personaje.

Una bofetada a la credulidad de la no implicación del espectador. La advertencia de lo que nos rodea está siempre condicionada a la personalidad del individuo que nos guía. Un halo bélico permanente en una realidad actual. Porque nos transmite lo que no somos conscientes de que pasa… que la guerra está más cerca de lo que se piensa.

LUXEMBURGO

La industria de cine en Luxemburgo vive básicamente de las coproducciones. Una de las más destacadas desde mi punto de vista es ‘El pan de la guerra’ (Nora Twomey, 2017). Doloroso es el momento en el que algo tan sencillo puede espetar en la cara del espectador una cruda realidad. Maravilloso trabajo de creación de unos personajes despojados de cualquier atisbo de florituras. Tras la pureza chocante y hosca inicial reconocemos a unos personajes que llevan la supervivencia por bandera y que rezuman inteligencia en sus palabras. Un retrato de la crudeza de la guerra narrado con virtuosismo e inteligencia.

MALTA

Muchos directores de cine han elegido Malta para rodar algunas escenas de sus películas. Alguna de ellas grandes éxitos de taquilla. Steven Spielberg, Ridley Scott, Guy Ritchie o Alejandro Amenábar, entre otros directores, han tenido la oportunidad de rodar en el archipiélago maltés, conocido como el mini-Hollywood del Mediterráneo. Como industria, malta no produce películas propias.

PAÍSES BAJOS

Una de las últimas películas que he visto de los Países Bajos es ‘La directora de orquesta’ (Maria Peters, 2018). Uno se pasa bastante tiempo intentando sacarse de encima todo lo edulcorado de una historia de amor simple, a contracorriente sí, pero simple, llena de momentos clichés… pero de trasfondo hay que admitir que engancha. Engancha por el carácter de una actriz que le imprime fuerza a su personaje y todas sus decisiones son siempre efectistas, pero con un punto finalista interesante. Una historia de superación y de debate sobre la elección de una forma de vida. Un debate sobre la dicotomía entre vida personal y profesional.

POLONIA

Pawel Pawlikowski es el director polaco por excelencia. Su eterna ‘Ida’ (2013) es un reflejo de un cine bello, impactante y con poso. Pero para descubrir el cine polaco me gustaría recomendar ‘All for my mother’ (Malgorzata Imielska, 2019). Esta película es una radiografía fiel, dura y tensa de la connivencia que hay con la violencia. Un retrato duro de cómo los desfavorecidos siempre son los más vulnerables. Tanto en género como en edad. Permite entender las reacciones y las actitudes. El dolor y la rabia que las víctimas sienten y muchas veces no son capaces de transmitir. Además es la historia de crecimiento personal. Ese paso a la madurez, pero en este caso a golpes. Triste pero necesaria.

PORTUGAL

El país vecino y hermano puede ser uno de los más desconocidos a nivel fílmico. Pero eso no significa que no tenga grandes obras. Hay grandes cintas como ‘La fábrica de la nada’ de Pedro Pinho. ‘O ornitólogo’ de Joao Pedro Rodrigues. ‘Cavalo dinheiro’ de Pedro Costa. La magna ‘Las mil y una noches» de Miguel Gomes o ‘La portuguesa’ de Rita Azevedo Gomes. Todas impactantes y especiales. Dignas de análisis y visionados calmados. Todo un acercamiento a un cine intenso y profundo.

Pero para quien quiera descubrir un cine más comercial, también pueden ver ‘Sunburn’ (Vicente Alves do Ó, 2018). Todo un drama generacional de amores inacabados y rencillas sentimentales de la eterna juventud.

RUMANÍA

Alguien me dice siempre que no hay película rumana que no guste. Y cada vez estoy más de acuerdo con esa idea. Por calidad. Por inteligencia en el tratamiento emocional. Por innovación en la estructura narrativa. Por el impacto emocional que dejan. Las películas rumanas son muy recomendables. Así que no os tenéis que perder ‘Monsters’ (Marius Olteanu, 2019). En ella su pareja protagonista intenta convivir conociéndose a si mismos. una lucha moral sobre sus necesidades y sus sentimientos. Una guerra perdida de antemano que tendrán que solucionar para sobrevivir, tanto como pareja como socialmente.

Además, si quieres conocer más a la sociedad rumana no te pierdas ‘Sieranevada’ (Cristi Puiu, 2016) o ‘La mirada del hijo’ (Calin Peter Netzer, 2013). En ellas podréis ver cómo son las relaciones familiares y sociales de una cultura particular y llamativa. Son dos ejemplos de calidad sobre el poder, la política y la religión en Rumanía.

SUECIA

La sensibilidad, la belleza y la capacidad de transmitir sentimientos de ‘Solo nos queda bailar’ (Levan Akin, 2019) es innegable. Esta película retrata la realidad de un país que deja sin respiración ni argumentos cualquier debate. Una radiografía de lo más necesaria para denunciar y entender el día a día de la homofobia en el seno de sociedades del siglo XXI.

Otra cinta muy recomendable es ‘Fuerza mayor’ (Ruben Östlund, 2014). Una turbadora historia del egoísmo e individualismo de las personas en un mundo aséptico y moderno. Cómo un simple gesto destruye aquello que creíamos base de nuestro entorno. Un gesto irracional pero representativo de la fragilidad en la que asentamos nuestras vidas.

Y por último, si pueden, vean ‘Border’ (Ali Abbasi, 2018). Un bello cuento que nos narra con realismo y verosimilitud la necesidad de empatía en la actualidad. La necesidad de pertenecer a un entorno que nos acepte y con el que compartamos necesidades y sentimientos. Una historia que cuenta cómo encontrar nuestro sitio en este mundo.

Tras todas estas recomendaciones espero que tengan un buen viaje por toda Europa. Que encuentren los matices que el cine tiene en cada país. Pero a la vez, las sensibilidades de lo universal que es el séptimo arte.

Sin comentarios

Publica un comentario

Pin It on Pinterest

Shares
Share This

Si continúas navegando por este sitio aceptas nuestras cookies. Más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar